Encuentro profesional II: Trabajar en el sector no lucrativo: orientación y expectativas

Encuentro profesional II

Trabajar en el sector no lucrativo: orientación y expectativas

El 15 de Junio tuvimos el placer de escuchar a Carlos Cortés, consultor social y coach, profesor colaborador para el Tercer Sector en ESADE Business School sobre “Trabajar en el sector no lucrativo: orientación y expectativas”.

Fue una charla destinada a personas interesadas en trabajar en el sector social.

 

 

Partimos de la identificación del TALENTO SOCIAL que es una actitud por valores que tienen las personas dentro de las organizaciones, lucrativas o no lucrativas, que por su comportamiento producen y devuelven cultura intangible, positiva, optimista y vital, alineada con los valores, al resto de compañeros en las organizaciones. Eso puede determinar un impulso definitivo en las organizaciones.

Según Ignasi Carreras, Director del Instituto de Innovación Social de ESADE, las personas con Talento Social son personas muy comprometidas con causas sociales, que tienen la capacidad de poner a disposición de la organización sus capacidades para conseguir mejores resultados sostenido por calidad humana, por valores y por mucha inspiración.

Para Alberto Andreu, Director de Reputación y RC de telefónica el Talento Social, las personas con Talento Social es gente que pueda, quiera, que le eche pasión, gente que en última instancia consiga resultados, con capacidad de tener miradas horizontales, es decir, de construir junto con otros, de crear ecosistemas internos que permitan mover proyectos dentro de las organizaciones, de crear ecosistemas externos que permitan ganar legitimidad.

 

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El talento social trata de rescatar el liderazgo individual, de personas de una organización que, sin ser ellos plenamente conscientes y sobre todo sin darse cuenta los directivos, gozan de un liderazgo natural tan sólo por su comportamiento en valores. Valores como la humildad, la colaboración, la voluntad de enseñar, sobre todo la de aprender… Creen en una organización más horizontal, más participativa, de compartir información, de transparencia, más natural y más emocional.

Sin duda estas personas disponen de un talento, un tesoro que regalan en cada pequeña acción y que sin embargo supone la acreditación de altos niveles competenciales. Esas actitudes se centran sobre todo en aspectos emocionales. Se conocen bien a sí mismas y se relacionan tan estupenda como naturalmente con sus compañeros. Su inteligencia emocional es natural o aprendida también dentro del entorno organizativo y alineada con sus valores.

En cuanto a las Expectativas que se pueden tener a la hora de querer trabajar en una organización del Tercer Sector, hay que saber que no todas las organizaciones son iguales, ni funcionan de la misma manera… Algunas están más profesionalizadas que otras, teniendo cierta jerarquía interna, a otras todavía les falta mucho recorrido y todo el mundo “hace de todo”, hay muchos voluntarios que pasan a ser profesionales de la organización. Lo que es importante es que exista una buena comunicación interna y que las personas que trabajen estén alineados con los valores de la organización.  Que exista motivación!!

 

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No es lo mismo trabajar en una organización que en otra, en el Sector Social hay organizaciones que trabajan con la infancia, con mayores, con animales, en países en desarrollo, con temas de salud, con derechos humanos, etc y una persona que empiece a trabajar en esa entidad tiene que saber si está preparada para implicarse en ese proyecto, es vital el Compromiso!!.

A la hora de buscar trabajo uno tiene que conocer sus Competencias, que es la capacidad que una persona posee para desempeñar una función productiva en escenarios laborales usando diferentes recursos bajo ciertas condiciones, que
aseguran la calidad en el logro de los resultados.

 

Muchas gracias a Carlos Cortés y a todos los que pudisteis asistir al Encuentro!.
Puedes consultar la presentación de Carlos pinchando aquí.